„Turismo lento“

¿Por qué cree Something Good Dominicana en el “turismo lento”?

por Rea Maráczi

Hace nueve años visité la República Dominicana por primera vez y me enamoré de inmediato de la diversidad y la belleza de sus paisajes, así como de la apertura, el amor por la vida y la alegría de su gente. 

Desde entonces he estado aquí en varias ocasiones, hasta que finalmente, en 2021, decidimos, junto a mi familia, liquidar nuestra vida en casa y mudarnos a este lugar paradisíaco. Fundamos nuestra empresa de turismo, Something Good Dominicana, para guiar a los visitantes hacia los lugares más especiales y hermosos de la isla. 

 

Los comienzos difíciles

Sin embargo, construir una vida completamente nueva no fue tan fácil como lo había imaginado inicialmente. Encerraba muchos obstáculos, pérdidas y decepciones. Pero precisamente por eso también fue una gran oportunidad de aprendizaje y desarrollo. Mi autoconocimiento fue puesto a prueba, al igual que mi conocimiento de las personas, mis creencias, mi perseverancia y mis relaciones humanas. Adquirí muchas nuevas habilidades y capacidades. 

Con el tiempo, he hecho innumerables nuevos conocidos y amistades, he llegado a comprender mejor a los dominicanos, su cultura, y he podido vislumbrar sus vidas y costumbres. 

Me enfrenté a sus problemas y dificultades, que deben afrontar en su día a día: las cuestiones sociales, económicas, políticas y medioambientales que les preocupan. 

 

El turismo lento, como valor

Veo que cada año son más los turistas que eligen la República Dominicana como su destino, lo que, por un lado, me llena de alegría, pero, por otro lado, siento cada vez más la responsabilidad de encontrar el equilibrio adecuado entre la protección del medio ambiente y el turismo. Por eso, queremos fomentar una conciencia ambiental y de responsabilidad. 

Considero un objetivo importante de nuestro trabajo construir sobre las comunidades locales y apoyar la cultura y los negocios locales. 

Afortunadamente, cada vez más visitantes desean conocer mejor el país y las personas que viven aquí, además de buscar diversión y relajación, que es uno de los principales objetivos del turismo lento. 

Recuerda que si viajamos con los ojos y el corazón abiertos, podemos aprender mucho sobre nosotros mismos y el mundo. 

Podemos adquirir nuevas perspectivas y convertirnos en personas más tolerantes y abiertas. 

¡Esta sensación de vida y estas experiencias las compartimos en nuestras excursiones y recorridos! 

 

¡Los esperamos con cariño!

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